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martes, 2 de noviembre de 2010

ME CAí DEL MUNDO Y NO SE POR DONDE SE ENTRA. Eduardo Galeano.

 Eduardo Galeano: periodista y escritor Uruguayo

                 Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco..

                    No hace tanto, con mi mujer, lavábamos los pañales de los críos, los colgábamos en la cuerda junto a otra ropita, los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar. Y ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda, incluyendo los pañales.

               ¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables! Si, ya lo sé. A nuestra generación siempre le costó botar.  ¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables!  Y así anduvimos por las calles guardando los mocos en el pañuelo de tela del bolsillo.
               ¡¡¡Nooo!!! Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra. Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto. Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades.

¡Guardo los vasos desechables!,  
¡Lavo los guantes de látex que eran para usar una sola vez!,
¡Los cubiertos de plástico conviven con los de acero inoxidable en el cajón de los cubiertos!

     Es que vengo de un tiempo en el que las cosas se compraban para toda la vida!¡Es más!... ¡Se compraban para la vida de los que venían después!. La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, vajillas y hasta palanganas de loza. Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y hemos cambiado de refrigerador tres veces.

              ¡¡Nos están fastidiando!, ¡¡Ya los descubrí!!,  ¡¡Lo hacen adrede!! ...  Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo. Nada se repara. Lo obsoleto es de fábrica.

            ¿Dónde están los zapateros arreglando las media-suelas de los tenis Nike?¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando colchones casa por casa?,
¿Quién arregla los cuchillos eléctricos?, ¿El afilador o el electricista?, ¿Habrá teflón para los hojalateros o asientos de aviones para los talabarteros?.
Todo se tira,  todo se desecha y, mientras tanto, producimos más y más y más basura.
                El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad. El que tenga menos de 30 años no va a creer esto: ¡¡Cuando yo era niño por mi casa no pasaba el que recogía la basura!!...
¡¡ Lo juro!!,     ¡Y tengo menos de... años! .  
           Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a los conejos (y no estoy hablando del siglo XVII). No existía el plástico ni el nylon. La goma sólo la veíamos en las ruedas de los autos y las que no estaban rodando las quemábamos en la Fiesta de San Juan. Los pocos desechos que no se comían los animales, servían de abono o se quemaban. De  “por ahí” vengo yo. Y no es que haya sido mejor.. Es que no es fácil para un pobre tipo al que lo educaron con el “guarde y guarde  que alguna vez puede servir para algo”, pasarse al...  “compre y bote que ya se viene el modelo nuevo”. Hay que cambiar el auto cada 3 años como máximo, porque si no,  eres un arruinado.  Así el coche que tenés esté en buen estado. Y hay que vivir endeudado eternamente para pagar el nuevo!!!!... ¡¡¡Pero por Dios.!!!

           Mi cabeza no resiste tanto.

          Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que, además, cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real.
            Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya si era un nombre como para cambiarlo) Me educaron para guardar todo. ¡¡¡Toooodo!!!...  lo que servía y lo que no. Porque algún día las cosas podían volver a servir. Le dábamos crédito a todo.
          Si, ya lo sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no. Y en el afán de guardar (porque éramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas del jardín de infantes y no sé cómo no guardamos la primera caquita. ¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo?... ¿Será que cuando las cosas se consiguen fácilmente, no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con la que se consiguieron?

           En casa teníamos un mueble con cuatro cajones. El primer cajón era para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto. Y guardábamos.. . ¡¡Cómo guardábamos!! ¡¡Tooooodo lo guardábamos!!  ¡¡Guardábamos las tapas de los refrescos!!   ¡¿Cómo para qué?! Hacíamos limpia-calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convertían en cortinas para los bares. Al terminar las clases le sacábamos el corcho, las martillábamos y las clavábamos en una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin de año de la escuela. ¡Tooodo guardábamos!

           Cuando el mundo se exprimía el cerebro para inventar encendedores que se tiraban al terminar su ciclo, inventábamos la recarga de los encendedores descartables. Y las Gillette -hasta partidas a la mitad- se convertían en sacapuntas por todo el ciclo escolar. Y nuestros cajones guardaban las llavecitas de las latas de sardinas o del corned-beef, por las dudas que alguna lata viniera sin su llave. ¡Y las pilas!... Las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador al techo de la casa. Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío para que vivieran un poco más. No nos resignábamos a que se terminara su vida útil, no podíamos creer que algo viviera menos que un jazmín.

            Las cosas no eran desechables. Eran guardables. ¡¡¡Los diarios!!!.. Servían para todo; para hacer plantillas para las botas de goma, para poner en el piso los días de lluvia y por sobre todas las cosas para envolver. ¡¡¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al trozo de carne!!!

            Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del almanaque para hacer cuadros  y  los goteros de las medicinas por si algún medicamento no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos prender una hornilla desde la otra que estaba prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros álbumes de fotos y los mazos de naipes se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espada que decía 'éste es un 4 de bastos'.

            Los cajones guardaban pedazos izquierdos de pinzas de ropa y el ganchito de metal. Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos que esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en una pinza completa.

           Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos. Así como hoy las nuevas generaciones deciden “matarlos” apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a nada: ¡¡¡ni a Walt Disney!!!

            Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y nos dijeron: “Cómase el helado y después tire la copita”, nosotros dijimos que sí, pero...  ¡¡¡minga que la íbamos a tirar!!!.  Las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas. Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos. Las primeras botellas de plástico se transformaron en adornos de dudosa belleza. Las hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas de botellones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portalápices y los corchos esperaron encontrarse con una botella.

           Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos. ¡¡¡Ah!!!...  ¡¡¡No lo voy a hacer!!!.   Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad son descartables.

           Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas. Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero. No lo voy a hacer. No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne. No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo, pegatina en el cabello y glamour.

            Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares. De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente entregar a la “bruja” como parte de pago de una señora con menos kilómetros y alguna función nueva. Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo de que la 'bruja' me gane de mano y sea yo el entregado.
 
Ayudenme, me cai del mundo y no se por donde se entra......
             
                                                                                             Eduardo Galeano.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Enrique Peñalosa El filosofo de la ciudad latinoamericana

No se trata de que no podamos ser primer mundo, sino que es que ellos han cometido muchos errores que tal vez nosotros podemos evitar. Por ejemplo, nosotros no queremos una estructura urbana como la de los Estados Unidos, así tuviéramos el dinero. Una ciudad amable es una ciudad para los peatones. Las vías peatonales, las plazas, los parques, las banquetas, las ciclopistas, esa es la meta: una ciudad que demuestre en todos sus detalles un inmenso respeto por la dignidad humana.


Rubén Martín

Fuente: Punto G, Guadalajara, Mx
Bogotá padecía los mismos problemas que aquejan a las urbes de América Latina: caos urbano, predominio absoluto del automóvil y desprecio por los peatones, contaminación, reducción de los espacios públicos y ciudades que vacían sus centros para construir suburbios.
En la capital de Colombia no se han resuelto todos estos problemas pero mucho se ha avanzado con la llegada de dos alcaldes muy poco convencionales y con escaso parecido a los políticos latinoamericanos.
Uno de ellos es Enrique Peñalosa Londoño quien estuvo al frente de la alcaldía de Bogotá entre 1998 y el 2001. Sus éxitos al frente de Bogotá le ganaron simpatía entre sus conciudadanos y lo han convertido consultor urbano de éxito en el mundo. Algunos lo llaman el filósofo de la ciudad latinoamericana.
Hizo cosas que parecen una utopía para Guadalajara, como comprar las reservas urbanas para evitar la especulación de los propietarios urbanos, compró manzanas del centro de Bogotá para derribarlas y construir nuevos parques; inició una avenida de 17 kilómetros, pero exclusiva para los peatones; transformó radicalmente el sistema del transporte público y logró algo impensable para esta ciudad: un sistema eficiente y seguro.
Peñalosa, quien estudio economía e historia en la Universidad de Duke (Estados Unidos) y posteriormente métodos de gestión en París, estuvo en Guadalajara a principios de septiembre. Ofreció conferencias de prensa, dio charlas a estudiantes, expuso una cátedra, conversó con urbanistas y políticos. Pero sobre todo observó la ciudad con ojos críticos.
Debido a su cargada agenda, Peñalosa ofreció la entrevista entre el Club de Industriales en Morelos y Francisco Javier Gamboa y la escuela de arquitectura de la Universidad de Guadalajara, al final de la calzada Independencia, y al borde de la barranca de Huentitán.
Mientras responde las preguntas, el ex alcalde de Bogotá mira la ciudad y detiene la entrevista con sus comentarios. Es implacable en contra del mal gusto de varias tiendas o establecimientos que ofenden y “escupen la cara” de los ciudadanos con sus anuncios y critica, sobre todo, la invasión del automóvil en las banquetas.
Pero dice que Guadalajara tiene muchos “detalles bonitos”: se expresa bien de la avenida Chapultepec y su andador en medio que permite la convivencia, le agradan las plazas y calles remodeladas en el primer cuadro y dice que el Centro Histórico es “espectacular”. Estas son sus sugerencias para recuperar la ciudad a partir de un proyecto político de igualdad para los ciudadanos.
No hay recetas para cambiar las ciudades, sin embargo un tiempo se puso de moda formular planes estratégicos, como el modelo de Barcelona. Aquí en Guadalajara cada administración tiene un plan de desarrollo, pero al parecer esto no fue sólo lo que funcionó en Bogotá, ¿cuales fueron los puntos que funcionaron?
De viva voz
“Lo que hace una ciudad amable, así suene reiterativo, repetitivo, aburrido, es una ciudad para los peatones. Las vías peatonales, las plazas, los parques, las banquetas, las ciclopistas, esa es la meta hacer una ciudad para los niños, una ciudad que demuestre en todos sus detalles un inmenso respeto por la dignidad humana. Que una persona en una silla de ruedas pueda recorrer sin ningún obstáculo y sin ninguna dificultad, esa es la ciudad que se quiere”
“No se trata de que no podamos ser primer mundo, sino que es que ellos han cometido muchos errores que tal vez nosotros podemos evitar. Por ejemplo, nosotros no queremos una estructura urbana como la de los Estados Unidos, así tuviéramos el dinero”
“La medida de éxito de cualquier decisión, es qué tanto se favoreció el interés general, qué tanto contribuyeron a la igualdad. Lo que estamos tratando de definir es qué significa la igualdad en esta era del poscomunismo, cuando ya no hablamos de la igualdad de ingreso, sino más bien de igualdad de calidad de vida”
“Siempre que los adultos quieran jugar tienen cierta clase de juegos: para mostrar que tienen más dinero que otros, entonces tienen carros costosos o joyas o yates o hasta aviones particulares, pero a los niños no les importa nada de eso, pero sí les importa tener acceso a un campo cerca de su casas sin necesidad de ser socios de un club.
“Queremos un modelo de ciudad más apretada. Donde la gente sale a la calle y se encuentra con los vecinos en la panadería o donde salen a caminar, donde los niños van en bicicleta a donde los amigos. Es que por eso es que hay que discutir qué tipo ciudad queremos”
Mire, mientras vamos en este automóvil, estamos viendo aquí; si ve prácticamente son casas que eran zona residencial anteriormente, donde el jardín lo volvieron estacionamiento, no hay banquetas sino rampas de estacionamientos. Para mí ese es el principal problema que tiene Guadalajara hoy; mas que el plan estratégico. Claro que tiene que haber un plan estratégico, porque debe haber un plan que diga que se identifiquen los grandes proyectos articulantes de ciudad, las zonas de renovación urbana, de conservación, los ejes del sistema de transporte masivo, donde van las ciclopistas, los parques hacia el futuro, las zonas de expansión; claro que tiene que haber un plan estratégico, pero yo diría que a veces son pequeños proyectos concretos que se hagan, como realmente tomar una gran vía y mejor radicalmente su espacio peatonal. Coger diez kilómetros de vía y hacer una excelente cicloruta, y unas banquetas excelentes y una buena arborización. Eso puede ser más importante.
Ahora Bogotá está mucho mejor sin embargo al principio hubo resistencias. ¿Cómo lograron romperlas?
Lo ideal es que haya un consenso ciudadano y que todos acepten lo que se tiene que hacer, pero hay veces que es necesario utilizar la autoridad y la obligación que tiene el alcalde de velar por el interés general y las facultades que le otorga la ley. Por ejemplo para sacar a todos estos automóviles de estas banquetas aquí en Guadalajara; para eso no necesita consenso (…) es muy importante que se trabaje en esa construcción de una visión compartida pero a mí lo que me preocupa de los procesos de concertación es que se terminan haciendo las cosas a medias. A veces hasta que no se hacen los proyectos la gente no se da cuenta de lo útil que pudieron ser.
Usted cómo empezó, ¿con el reordenamiento de transporte? Bogotá era un caos.
El tema de transporte, bueno todo se comenzó al tiempo pero lo de transporte fue lo que se sintió de último porque tomó mucho construir la infraestructura. Las cosas que comenzamos a hacer fue reconstruir los parques, sacar automóviles de las banquetas, escuelas de gran calidad. Las primeras batalla fueron alrededor de esos temas. Obviamente hay muchos otros que tomaron más tiempo, como la demolición de sectores del centro para abrir parques. Yo diría que inicialmente lo más difícil fue la batalla por el espacio público, no sólo con los carros sino también con los vendedores ambulantes que habían invadido zonas del centro.
¿La primera decisión es definir el modelo de vida que se quiere en la ciudad?
Lo que quiero recordar es que lo que hace una ciudad amable, es una ciudad para los peatones. Las vías peatonales, las plazas, los parques, las banquetas, las ciclopistas, esa es la meta: hacer una ciudad para los niños, una ciudad que demuestre en todos sus detalles un inmenso respeto por la dignidad humana. Que una persona en una silla de ruedas la pueda recorrer sin ninguna dificultad.
En sus conferencias insiste mucho en la igualdad de la ciudad. ¿Fue una de las grandes transformaciones en Bogotá?
Totalmente. Lo que hay detrás de todas y cada una de las obras es construir una sociedad más igualitaria. Lograr que las decisiones realmente tengan en cuenta el interés general sobre el interés particular. Cuando habla uno del espacio peatonal estás hablando de eso, de los espacios públicos, en donde todos los ciudadanos se encuentran como iguales. Una ciudad que demuestre que el ciudadano que va a pie es tan importante como el que va en un carro de lujo. Restringir el uso del automóvil en ciertas horas, intervenir las tierras alrededor de la ciudad para que no gane la valorización para unos pocos propietarios. Casi la medida de éxito de cualquier decisión, es qué tanto se favoreció el interés general, qué tanto contribuyeron a la igualdad. Lo que estamos tratando de definir es qué significa la igualdad en esta era del poscomunismo, cuando ya no hablamos de igualdad de ingreso, sino más bien de igualdad de calidad de vida, de la igualdad que importa a los niños. Siempre que los adultos quieran jugar tienen cierta clase de juegos: para mostrar que tienen más dinero que otros, entonces tienen carros costosos o joyas o yates o hasta aviones particulares, pero a los niños no les importa nada de eso, pero sí les importa tener acceso a un campo cerca de su casas sin necesidad de ser socios de un club. Esta nueva igualdad es la igualdad de la calidad de vida. Todo eso se resume en que estamos tratando una manera de vivir, no estamos tratando de construir una ciudad, sino una manera de vivir, qué es lo que nos hace felices. De pronto vamos a descubrir que nos hace más felices cultivar orquídeas que tomar bebidas alcohólicas. Una de las características de una ciudad avanzada es que las ocupaciones del tiempo libre depende de las aficiones y no del nivel de ingreso.
Entonces alrededor de este proyecto de transformación de la ciudad, si cabe un proyecto político sería este, de la igualdad de la ciudad…
La igualdad y la felicidad y creo que son dos cosas interrelacionadas. Y la felicidad teniendo claro que definitivamente no es el nivel de ingreso. Nosotros ni México ni Colombia vamos a alcanzar el nivel de ingreso de los países más avanzados. Vamos a alcanzar el que tienen hoy, entonces si vamos a definir el éxito o el fracaso de una sociedad en función de su función de ingreso o de consumo pues casi vamos a tener que autoclasificarnos de fracasados. Entonces tenemos que tener otra manera de definir el éxito y el fracaso. Aquí de lo que estamos hablando es de una manera de vivir más igualitaria, más integral y más feliz y que tengamos absolutamente claro que no es simplemente con mas riqueza que vamos a resolver nuestros problemas. En México hablan mucho de volverse un país de primer mundo, es el único país donde se habla español donde utilizan esa expresión de primer mundo, muy mexicana. Nadie más utiliza eso sino los mexicanos. Y primer mundo realmente significa parecerse más a Texas, no. y yo no estoy muy seguro que eso sea muy maravilloso como meta para una sociedad.
Como bien dice, hay esta aspiración o ambición de ser primer mundo, sin embargo no hay los recursos para ello…
Pero un momento, lo interrumpo por lo siguiente. No se trata de que no podamos ser primer mundo, sino que es que ellos han cometido muchos errores que tal vez nosotros podemos evitar. Por ejemplo, nosotros no queremos una estructura urbana como la de los Estados Unidos, así tuviéramos el dinero. Ayer leía un artículo sobre la felicidad, donde le preguntaban a un grupo muy grande de mujeres [estadounidenses] y decían que lo que más les gustaba era hacer el amor y que lo que menos les gustaba era manejar al trabajo, era lo peor. Tienen que meterse dos horas diarias en automóvil en un embotellamiento cada vez peor.
No es que se quiera ese modelo de ciudad.
No queremos ese modelo de ciudad, así pudiéramos. Queremos un modelo de ciudad más apretada. Donde la gente sale a la calle y se encuentra con los vecinos en la panadería o donde salen a caminar, donde los niños van en bicicleta a donde los amigos. Es que por eso es que hay que discutir qué tipo ciudad queremos, no lo tenemos claro.
Usted y los últimos alcaldes de Bogotá han llegado al margen de las grandes maquinarias políticas, ¿este fue un factor político importante para explicar lo que ocurrido?
Muy importante, el alcalde que vino antes que mí fue Antanas Mockus, un rector muy poco convencional de la universidad nacional y eso fue como un choque eléctrico para el ambiente político de la ciudad. Creo que el haber llegado con la posibilidad de sólo nombrar a la mejor gente posible sin pensar en si tienen padrinos políticos o no o si pertenecen a un movimiento, o qué representan. Tienen qué nombrarse a los mejores ejecutivos, como si estuviera manejando una empresa multinacional. Solamente la mejor gente independientemente de su filiación política o de cualquier cosa. Porque de otra manera es muy difícil.
Aquí un problema es quien paga a los partidos y sus campañas, muchas veces esas contribuciones se retribuyen en contratos de obra pública. Allá no tuvieron ese problema.
Cero. Mi campaña total, para una ciudad de siete millones de habitantes, costó 100 mil dólares. De los cuales la mitad eran sueldos a quienes estábamos trabajando en a campaña, incluyendo el mío. Pero claramente no puede haber ningún tipo de [componendas]. Las licitaciones deben ser públicas y abiertas, nadie puede tener ninguna ventaja de ningún tipo.
¿Cómo llegó como candidato independiente?
En Bogotá están muy desprestigiados los partidos políticos tradicionales. Y yo realmente hice un trabajo de muchos años. perdí dos veces la elección, esta fue la tercera, me toco lanzarme tres veces hasta que gané. Entonces llegue a la alcaldía. Obviamente en Colombia la gente no le pone mucha atención a las propuestas. Porque creen que hablan tanta paja los políticos y hacen tantas promesas que nunca cumplen, que ya la gente no cree en nada. No puedo decir que gané por un programa. Lo que sí tuve fue una imagen de que conocía muy bien la ciudad, de que la había mucho durante mucho tiempo.
De lo mucho o poco que ha visto de Guadalajara, ¿se animaría a hacer recomendaciones de por dónde empezar su transformación?
Guadalajara tiene muchos detalles bonitos. Muchos separadores de avenidas con esfuerzos importantes, tiene un centro espectacular al que le han hecho unas obras peatonales muy bien logradas. Yo insisto, si me fuera a pedir una sola recomendación, aquí tenemos un problema masivo, gigantesco, de falta de banquetas, que se han angostado para abrir espacio a bahías de estacionamiento, en donde debería haber banquetas y jardines. Son los detalles, sino uno lograra una ciudad idealmente con los cables subterráneos, con una buena arborización y con buenas banquetas ya con eso está hecho un 60 o 70 por ciento de lo que hay que hacer.

sábado, 13 de febrero de 2010

Jesus León Santos: campesino indígena mexicano, ganador del Premio Ambiental Goldman 2008, para Norteamierica.




Jesús León Santos / Oaxaca, México
En la región de la Mixteca, en Oaxaca, México,
Jesús León Santos dirige un programa de renovación de tierras y desarrollo económico sin precedentes que se vale de antiguas técnicas agrícolas indígenas para transformar en fértiles tierras de cultivo esta zona árida y sumamente erosionada. Con su organización, el Centro de Desarrollo Integral Campesino de la Mixteca (CEDICAM), una organización ecologista y democrática local dirigida por campesinos, León ha logrado unir a los campesinos de esa zona. En conjunto han sembrado más de un millón de árboles de variedades nativas, construido cientos de kilómetros de zanjas para la retención de agua y protección de los suelos contra la erosión, y adaptado técnicas tradicionales mixtecas para restaurar el ecosistema regional. Sus esfuerzos se han visto recompensados con el reverdecimiento de laderas áridas, acuíferos recargados, y la disminución de los altos índices de emigración al ver las familias campesinas que de hecho pueden ganarse en la vida en casa.
Cambio climático, agricultura industrial y migración
De acuerdo con las investigaciones, tendencias derivadas del cambio climático como la erosión, las inundaciones, la desertificación y cambios en los patrones climáticos afectarán severamente a los campesinos y en consecuencia la oferta de alimentos a escala mundial. En la región de la Mixteca en Oaxaca, uno de los estados más pobres de México, es evidente esta triste realidad. Según un estudio realizado por la ONU, la región cuenta con uno de los índices más altos de erosión en el mundo, afectando un 83 por ciento de sus suelos, considerándose severamente erosionadas unas 500 mil hectáreas.
Tras adoptar en los años 80 variedades de semillas de maíz que requieren un uso intenso de productos químicos, muchos campesinos en la Mixteca vieron caer paulatinamente el rendimiento de sus cultivos y degradarse sus suelos. El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y el maíz subsidiado de los Estados Unidos hicieron caer el precio del maíz y muchos agricultores se vieron sin los medios para adquirir los fertilizantes y pesticidas que requerían las nuevas variedades. Al degradarse la productividad del suelo, se hizo cada vez más difícil mantener la agricultura de pequeña escala. La erosión, sumándose a la caída de precios para el cultivo de este alimento básico, obligó a miles de mexicanos a abandonar la región.

Soluciones
A principios de los años 80, León, un campesino indígena mixteco y cofundador de CEDICAM, comenzó a participar en la organización de campañas de reforestación de la zona para disminuir los efectos de la erosión. Viendo que cada vez más agricultores pedían árboles para sembrar en sus terrenos, CEDICAM decidió expandir su primer vivero, creando con el tiempo un sistema de viveros comunitarios. Más de veinte años de trabajo de base ha beneficiado considerablemente a la región. Con la ayuda de León y CEDICAM, se siembran ahora hasta 200 mil árboles nativos por año. Los árboles evitan la erosión, facilitan la filtración de agua al subsuelo, capturan carbono y proporcionan zonas verdes, contribuyen material orgánico para los suelos y proporcionan leña de combustión más limpia y sostenible para los habitantes que cocinan a fuego abierto. CEDICAM educa a las comunidades sobre el uso sostenible de la leña y el uso de estufas ahorradoras de leña. Esto alivió el trabajo de las mujeres, ya que son ellas quienes debían recorrer largas distancias para conseguir leña.
León trabaja con las comunidades para recuperar tradiciones prehispánicas como el uso de barreras para impedir la erosión de las laderas. Ha ayudado a identificar antiguos sistemas de terrazas agrícolas en la región, gran parte de éstas en ruinas, así como también ha colaborado con las comunidades en la reconstrucción de estas barreras con piedras sacadas de los campos de cultivo. Las resultantes áreas planas impiden la erosión y mejoran la producción agrícola. León fue pionero en la construcción de zanjas de contorno, muros de retención y terrazas que capturan el agua de lluvia y previenen la erosión de las laderas. Se ha demostrado que cinco kilómetros de zanjas de contorno pueden capturar un millón 800 mil litros de agua después de cada lluvia torrencial, recargando de esa manera los acuíferos. Anteriormente, aproximadamente el 80 por ciento del agua de lluvia se escurría sin filtrarse al subsuelo, causando erosión e impidiendo el reabastecimiento de los acuíferos. León y CEDICAM han trabajado con agricultores de toda la región para construir cientos de kilómetros de zanjas de contorno.

Agricultura sostenible
Con el objetivo de promover la práctica de una agricultura sostenible, León inició un programa que ayuda a los campesinos en la conversión al uso de abonos verdes y de variedades de semillas nativas. Hoy día, la mayoría de los campesinos de la región usan semillas nativas. Gracias a sus campañas educativas y sus esfuerzos por preservar este tipo de semillas, la región se está convirtiendo en una zona libre de OGM y de preservación de la diversidad de las semillas nativas. León también ha comenzado un programa que estimula el consumo alimentos locales y promueve una dieta indígena tradicional, para contrarrestar el influjo de alimentos procesados que el libre comercio ha acelerado y los cambios culturales producidos por la migración. Muchos campesinos creían que lo moderno era usar abonos químicos y que los verían como unos ignorantes si regresaban a sus prácticas tradicionales. León enseñó a la gente a valorar el papel del campesino, infundiendo de prestigio y orgullo la recuperación de la agricultura de pequeña escala con métodos indígenas tradicionales. Comenzó a aplicar métodos sostenibles con un pequeño grupo de campesinos y al darse cuenta sus vecinos de los resultados reales que obtenían, también ellos se convirtieron a la agricultura sostenible.

León y CEDICAM ahora trabajan con más de mil 500 campesinos en doce comunidades. Han sembrado más de un millón de árboles y reforestado más de mil hectáreas. Sus programas de agricultura sostenible han llevado a la conservación de unas dos mil hectáreas. Es más, han logrado proteger cinco mil hectáreas con terrazas y muros de piedra, lo cual ha aumentado en un 50 por ciento la producción agrícola y conseguido una mayor retención del agua y de la capa superior del suelo, redundando en beneficios ecológicos, sociales y económicos. Donde no hace mucho tiempo sólo el 25 al 30 por ciento de la tierra era cultivable, las comunidades ahora cultivan más del 80 por ciento de ésta. Las zanjas de contorno que impiden el escurrimiento de las aguas pluviales han llevado a un aumento del 50 al 100 por ciento en los niveles de los manantiales. Los agricultores de toda la zona han dejado atrás el uso de fertilizantes y pesticidas industriales, y ahora usan abonos compostados y variedades de semillas nativas, a la vez que retornan al consumo de alimentos locales y a una dieta indígena tradicional. En una zona semiárida como la Mixteca, todos estos cambios han mejorado enormemente la vida en las comunidades de toda la región, y en consecuencia reducido la emigración.
El éxito de León ha despertado interés en otras regiones y países. Él ha compartido su experiencia con técnicas de conservación de agua, medidas contra la erosión y la práctica de una agricultura sostenible en foros celebrados por todo México, Centroamérica y el Caribe, así como en varias universidades y eventos en Estados Unidos.

Jesús León Santos, líder ecologista mixteco, ganador del Premio Ambiental Goldman.



sábado, 28 de noviembre de 2009

SEMADES PRESENTA EN LA FIL EL LIBRO EDIFICACION SUSTENTABLE EN JALISCO.


En el marco de la Feria Internacional del Libro 2009, la Secretaria de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable del estado de Jalisco, presenta un nuevo libro; Edificacion Sustentable en Jalisco.
 Con la colaboracion de destacados especialistas, de varias universidades del pais en los temas del Diseño Bioclimatico y la Sustentabilidad de la Arquitectura Actual.

  Salon C, Area Internacional, Expo Guadalajara.
05 de Diciembre del 2009.
a las 12:00 hs.






Edificación sustentable en Jalisco
Presentacion del libro.


viernes, 23 de octubre de 2009

Promueve IPN uso de energías alternas

  • El Instituto Politécnico Nacional se compromete a participar solucionando los grandes problemas nacionales
La ciencia y la tecnología deberán establecer claramente como prioridad nacional la disminución de los precios y producción petrolera ante el evidente deterioro del hábitat
CIUDAD DE MÉXICO.-En el marco del primer día de trabajo del Foro Global de Energías Renovables: “Promoviendo las Energías Renovables”, que se realiza del 7 al 9 de octubre en la ciudad de León, Guanajuato, el director general del Instituto Politécnico Nacional (IPN), doctor Enrique Villa Rivera, aseguró que la ciencia y la tecnología deberá establecerse claramente como una prioridad nacional, especialmente en el marco de la crisis económica mundial, la disminución de los precios y producción petrolera, y ante el evidente deterioro del hábitat.

“Si queremos avanzar con mayor velocidad, deberán ponerse en marcha los programas y recursos que incentiven la participación conjunta de gobierno, sector productivo y casas de estudio, para llevar a cabo las investigaciones científicas y tecnológicas que demanda el sector energético.

El director del Politécnico Nacional manifestó que la institución tiene el compromiso de participar en la solución de los grandes problemas nacionales. Y recordó que desde sus inicios se involucró en el desarrollo de la industria petrolera y en la electrificación del país, por ello “dentro de los programas de estudio de ingeniería y ciencias se han incluido materias específicas sobre el manejo y uso de energías renovables, además de contar con centros de investigación y científicos dedicados a las energías alternas (eólica, solar, hidrógeno y biocombustibles) que se han adaptado a las necesidades actuales”, acotó.

Detalló que la inminente crisis energética y la problemática ambiental asociadas al uso de combustibles fósiles han sido un poderoso aliciente para la creación de nuevas tecnologías e innovaciones. Sobre todo porque los desarrollos tecnológicos que han hecho posible la evolución y mejoramiento de las fuentes alternas de energía están encaminados a contar con productos energéticos que puedan competir con los combustibles fósiles.

Sin embargo, comentó que en paralelo se generan técnicas de prospección y perforación que permiten extraer petróleo a profundidades antes inalcanzables, mientras que los métodos de refinación empleando nuevos procesos con catalizadores modernos han reducido costos de refinación y permiten obtener hidrocarburos con mejor calidad y precio.

Precisó que en el caso concreto de México, la demanda energética de la industria es relativamente moderada, siendo el transporte el sector de mayor demanda energética, al consumir el 50 por ciento de la energía, seguido del sector industrial con 30 y el restante 20 por ciento corresponde a los sectores residencial y comercial.

“En el largo plazo, se tiene la idea de utilizar al hidrógeno como aditivo para combustibles convencionales en una primera generación, y vehículos operando con celdas de combustible en una fase posterior, lo cual representaría una solución para la emisión de gases contaminantes. Sin embargo, transitar hacia ese uso del hidrógeno requiere de mayor conocimiento y tecnología, a fin de que su producción se base en energía renovable y libre de emisiones”, expuso.

En tanto, apuntó que las necesidades del sector residencial de energía (agua caliente, iluminación y energía eléctrica de relativamente baja potencia) pueden ser cubiertas mediante fuentes renovables como los calentadores y paneles solares, pequeños aerogeneradores y biodigestores. Pues, “se trata de un sector disperso, pero receptivo y su penetración aumentará a medida que las tecnologías maduren, los precios desciendan y se generalice la percepción social sobre la necesidad de utilizarlas”.

Finalmente comentó que el aprovechamiento de las energías renovables también tiene una dimensión legal, y prueba de ello es la promulgación de la Ley para el Aprovechamiento de las Energías Renovables, por lo que se espera que la transición hacia un mayor uso de las energías renovables sea paulatina, lo mismo que las modificaciones que requieren los mecanismos y estrategias para su generación y explotación
Fuente: Peiodico El Informador.

martes, 29 de septiembre de 2009

"TOCAR LA TIERRA LIGERAMENTE " Glenn Murcutt

   Entrevista a Glenn Murcutt para la revista Architectural Record en mayo del 2009 por motivo de su medalla de oro por la AIA.

Glenn Murcutt es un arquitecto australiano que recién ganó la medalla de honor 2009 del Instituto Americano de Arquitectos (AIA por sus cifras en ingles). En el 2002 gano el premio Pritzker, máximo galardón al que puede aspirar un arquitecto. Algunos criticarán eso de "máximo galardón" siendo que el creador de este premio, la familia Ptritzker, son dueños de la cadena de hoteles Hyatt, la cual no cuenta con un repertorio de arquitecturas dignas de dicho premio. Aun así, desde su instauración en 1979 ha generado un nivel de competencia sin precedentes dentro del circuito de arquitectos internacionales. Cabe mencionar que el segundo laureado en su historia, fue el mexicano Luis Barragán en 1980. Pero si bien esta competencia entre arquitectos y arquitectura ha sido benéfica en muchos puntos, también ha contribuido en la creación del llamado starsystem de la arquitectura, en donde se premia y se admiran arquitecturas de formas estrepitosas creadas con presupuestos ominosos pero finalmente vacías de contenido y de significado. En este panorama de estrellas fugaces, de modas pasajeras, de falta de fondo en la arquitectura se nos presenta este arquitecto australiano que no ha diseñado altos edificios, ni museos de vanguardia, ni exuberantes centros de entretenimiento. Al contrario, este arquitecto trabaja en solitario y se ha especializado casi exclusivamente en casas de un solo nivel en Australia.
En alusión a la nominación de Murcutt al premio Tadao Ando hace notar que actualmente el ecosistema es un tema de interés para todos nosotros, sin embargo Glenn Murcutt ha estado enfocado desde el inicio de su carrera en las condiciones geográficas y regionales.                                                                                           
    Desde que abrió sus oficinas en Sydney en 1969, Murcutt ha diseñado el tipo de edificios que el mundo necesita: económicos, eficientes en términos de energía, elegantes, pequeñas estructuras. Mientras que su trabajo ha sido local, su influencia es global, propagada en parte por sus conferencias y clases de diseño que imparte en el mundo entero. La casa Marie Short de 1975 localizada en una planicie aluvial en Kempsey subtropical, New South Wales, inicia una seria de casas ligeras que se adhieren a la noción aborigen de "Tocar la tierra ligeramente". Comúnmente Murcutt flota sus edificios unos cuantos pies de la tierra por medio de postes para protegerlos del estancamiento de agua de tormentas y para maximizar ventilación. Él gusta de plantas lineales y estrechas orientadas al este y el oeste para aprovechar las brisas de verano y el sol de invierno, también envuelve sus casas con parasoles (louvers) móviles, pantallas y puertas de cristal, haciendo de ellas confortables en todas las estaciones sin el uso de aire acondicionado.                                                                                                  Hace una década Murcutt empezó a expandir su rango. Completó el Centro Educativo Boyd en Riversdale, New South Wales en 1999, con su esposa arquitecta Wendy Lewin. Ahora trabaja con Hakan Elevli en una mezquita a las afueras de Melbourne y con Lewin en un museo subterráneo de minerales en Lighting Reach, un área árida en el oeste de Brisbane. Andrea Oppenheimer.


ENTREVISTA A GLENN MURCUTT (revista ARCHITECTURAL RECORD MAYO 2009)


AR: ¿Por que considera el dibujar tan importante?

GLEN MURCUTT: Se nos enseña que la creatividad es lo más importante en la arquitectura. Bueno, pues yo no creo en eso. Yo creo que el proceso creativo lleva al descubrimiento, y el descubrimiento es lo más importante. Estoy sugiriendo que cualquier obra de arquitectura -en oposición a la mercancía- tiene el potencial de ser descubierta, y la clave está en dibujar.
El verbo dibujar (draw en ingles) significa traer a la luz (to bring out), y traer a la luz es también revelar, y revelar es entender. Con la computadora se llega a un fin sin haber entendido el sentido y significado de ese fin.       
    Uno de los problemas más grandes de nuestro periodo es que hemos desarrollado herramientas que nos permiten rapidez, pero la rapidez y la repetición no nos llevan a las soluciones correctas. La percepción nos da las soluciones correctas. Yo se que uno puede usar la computadora para descubrir, pero  lo que produce es forma; puede ser escultura, pero no necesariamente arquitectura. Hay tanto trabajo actualmente que es diferente simplemente por ser diferente. Creando arquitectura subida de tono que simplemente te grita.


AR: Sus edificios son silenciosos pero al mismo tiempo tienen un tipo de diferencia. De hecho a usted se le atribuye la creación de una arquitectura australiana moderna. ¿Como es que su enfoque se desarrollo?


GM: La diferenciación en mi arquitectura se dio a partir de las circunstancias. En los primeros 10 años de mi práctica consistía en alteraciones y adiciones pequeñas, pero aprendí que había muchas formas de resolver un problema. Esos pequeños proyectos construyeron en mí una forma de pensamiento y de hacer las cosas que se aplica a cualquier escala de trabajo. Me veo a mi mismo tratando de crear arquitectura del lugar, de su tiempo, de su (o con su) tecnología y de su cultura.
    Los principios de la arquitectura son preguntas. Antes de empezar cualquier proyecto me pregunto: ¿Cuál es la geología, cual es la geomorfología, cual es la historia, de donde proviene el viento, de donde proviene el sol, cuales son los patrones de sombras, cual es el sistema de drenado, cual es la flora? Yo solo estoy trabajando en mi entorno en una forma que sea la apropiada. Es una actitud y yo lo tomo como una responsabilidad total.



AR: ¿Por qué ha escogido permanecer como un operador solitario?


GM: Amo el silencio y el tiempo para pensar. Estar solo implica que puedo sobrevivir muy bien con poco gasto; puedo sobrevivir recesiones. También me permite viajar y experimentar con patrones de viento, materiales, luz, clima, espacios. Me gusta la libertad.




    Fui criado en la noción de lo individual. Mi padre acostumbraba darnos una dosis de Henry David Thoreau tres veces al día, siete días a la semana. El nos decía "No se apresuren a ir detrás del éxito, y si éste viene, asegúrense de que la gente en la playa no los reconozca". Yo siempre he trabajado bajo ese radar.


AR: Usted ha dicho que nunca dejará de diseñar casas. ¿Cuál es su atractivo?

GM: Están entre las tareas mas difíciles. Como en los edificios grandes, tienes que hacer algo que sea apropiado al sitio y a los materiales y tecnología disponibles y tiene que cumplir con requisitos de presupuesto. Pero el diseño de una casa es una tarea más íntima lo que lo hace más difícil.


AR: Usted ha dicho que las soluciones tecnológicas a los problemas ambientales tienden a ser malas soluciones.GM: Usualmente hay maneras más económicas de hacer las cosas. Si la forma de tu edificio genera sistemas de presión positivos y negativos lo que tendrás es aire fluyendo sin necesidad de ventiladores. Si tú tienes las ventanas abiertas estarás actuando de manera  más responsable hacia el planeta que si tienes el aire acondicionado encendido. Se puede enfriar los techos de manera más económica al tener un buen aislamiento en los mismos. Dicha forma de pensamiento es innata en mí.
    Toma como ejemplo el programa LEED; fomenta la arquitectura por sus números, y eso está mal. La arquitectura por la lógica no está mal. En mi país, no obtienes ningún punto si tu edificio es diseñado sin aire acondicionado. ¿Que tan estúpido es eso? El sistema LEED ignora la conexión entre los humanos y la naturaleza.



AR: Usted es un meticuloso artesano. ¿Para usted cual es el rol del artesano (o del oficio) en la arquitectura?

GM: Yo trabajé en el taller de carpintería de mi padre desde  la edad de 11 años, y él me inculcó la idea de hacer extraordinariamente bien hasta las cosas más pequeñas. Pero este oficio del artesano es solamente un medio por el cual la arquitectura es hecha; pero no es arquitectura. La arquitectura es espacio, luz, función, muros que se abren y cierran, ventilas que se abren. En mi país se trata de saber resolver pesadas lluvias. La Arquitectura no es mercancía, y no es solamente un objeto en sí mismo . Como un violín, es un instrumento que es parte de una orquesta o de un cuarteto. Como un yate uno debería de modificar y manipular la forma y la piel dependiendo de las condiciones climáticas de cada estación.


AR: ¿Que hay de su elección de materiales?

GM: De nuevo se tiene uno que hacer las preguntas correctas: ¿Cuanta energía es necesaria para producir determinado material?, ¿Cual es la capacidad de dicho material para reducir el uso de energía del edificio?. Uno de los pocos materiales sustentables es la madera. El acero y el aluminio requieren de mucha más energía para su producción. Tienen que ser usados en menor cantidad.  

    Una de las ideas más sustentables tiene que ver con construir de una manera que te permita reclamar y re usar los materiales. Así que uno no usa clavos; uno usa tornillos y tuercas. Cuando tuve que ampliar la casa de Laurie Short que construí en Sydney en 1974, fui capaz de desatornillar y desmembrar para acoplar la baranda nueva.
   Más labor y menos materiales. Eso es lo que nuestros países necesitan.



AR: Usted enseña en estudios de diseño en muchas universidades alrededor del mundo. ¿Cuales son las ideas más importantes que usted quisiera que se llevaran sus alumnos?

GM: Ellos tienen que pensar que cada proyecto es digno de ser. Su trabajo tiene que hablar acerca del lugar, de la tecnología, del clima, de la estructura, de los materiales. Tienen que trabajar de manera honesta, con sus corazones y mentes, en vez de estructurar lo que viene siendo una delicia visual solamente. Su trabajo tiene que tener raíces. Yo creo que una de las cosas que más admiramos de la arquitectura de cualquier época es su enraizamiento, su autenticidad. Reconocemos autenticidad y reconocemos el "flash" de cinco minutos. Lo auténtico perdura; el flash se muere rápido.

Textos y Traducción:   Francisco J. González V.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

ESPACIO QUE OCUPAN 72 PERSONAS EN LA CALLE


Izquierda : En bicicleta
Centro: En carro
Derecha: En camion

¿ASI O MAS FEO?

En el municipio de Guadalajara hay un auto por cada 2.2 habitantes; en el Distrito Federal uno por cada cuatro. En la zona metropolitana de Guadalajara en 1997 había poco más de 500 mil autos registrados; hoy hay un millón 551 mil carros, tres veces más en 12 años. Si cada uno de ellos mide en promedio 7.5 metros cuadrados (el tamaño de un Jetta) los carros ocupan (en el sentido literal, no tapatío de la palabra) 11.7 millones de metros cuadrados en la zona metropolitana. Las áreas verdes públicas de Guadalajara metropolitana son apenas 10 millones de metros cuadrados. Es decir tenemos más espacio en parque vehicular que en parque verdes. ¿Así o más feo?
La calidad de vida de Guadalajara se ha venido deteriorando paulatina pero consistentemente en los últimos años por dos motivos fundamentales. El aumento en el número de vehículos y la expansión de la zona metropolitana. Estos fenómenos tienen que ver con dos políticas públicas erráticas: la falta de una proyecto de transporte público eficiente y moderno, y la expansión de la mancha urbana a los valles de Tesistán y Tlajomulco. Los fracasos de las políticas públicas, la falta de continuidad en los proyectos y la incapacidad de ponernos de acuerdo sobre el desarrollo de la ciudad ha provocado que unos cuantos, los camioneros y los desarrolladores inmobiliarios, hayan decidido por el resto. Nadie puede decir que no sabíamos que la ciudad iba a crecer. Es más, creció bastante menos de lo que se esperaba. Nadie puede hacerse el sorprendido por el pulpo camionero. Cuando en 1985 se les quiso meter al redil rompieron las trancas y, lejos de debilitarse, se fortalecieron. No hay más culpables que nosotros mismos.
Hoy tampoco podemos llamarnos a engaño. El caos vial que tiene la ciudad no se va a solucionar ni con pasos a desnivel, ni con viaductos, ni con vías rápidas y puentes. Este modelo de ciudad sólo tenderá a empeorar. Vamos a pasar más tiempo metidos en el auto, vamos a necesitar más espacio para estacionarlos y para moverlos, en detrimento de las áreas verdes y, vamos a respirar un aire más contaminado. Las soluciones tampoco son desconocidas: redensificación de zonas urbanas con crecimiento vertical y transporte público y alternativo. Eso implica políticas públicas que castiguen el uso del automóvil: quitarle no un carril de cada lado a una calle, como se hizo en La Calzada, sin calles enteras que sólo sean para transporte público y quitarle espacio a los automóviles para hacer ciclovías.
No es nada nuevo, pero hay que repetirlo al menos cada año en el Día Mundial sin Auto.


Diego Petersen

Publico Milenio

lunes, 14 de septiembre de 2009

LA BOTELLA DE MICHAEL PRITCHARD QUE PURIFICA AGUA CONTAMINADA

La siguiente es una conferencia sobre una tecnología impresionante para resolver un problema enorme: La falta de agua potable.

Quizás muchos de nosotros no nos enfrentemos todavía con el dramático problema de no tener agua limpia para beber y preparar alimentos, pero videos como el siguiente nos recuerdan que una enorme cantidad de personas lo viven a diario.

Michael Pritchard es un inventor y empresario británico que, a raíz de las tragedias del tsunami asiático y del huracán Katrina, decidió encontrar una solución para la carencia de agua potable en las zonas afectadas.

Su empresa, LIFESAVER Systems, produce la tecnología que verán en la ponencia.